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El Nacimiento ALESSANDRO llegò despuès de dos años de matrimonio con inmensa alegrìa de todos : era el primer hijo sea para mi familia que para la de mi marido. El embarazo fue muy difìcil para mi , me obligò a estar casi siempre en la cama despuès que tuve amenza de aborto al fin del tercer mes. Pero a pesar de la dificltad aceptè esto casi con alegrìa. Durante esos largos dìas que parecìan no terminar màs, dos amigas del corazòn venìan a hacerme compañia y me daban coraje dicièndome: “No te procupes, en pocos meses acabarà todo”. Pero ahora sé, encambio, que el nacimiento de mi hijo serìa estado solo el inicio de una vida “intensa”.
La panza crecìa cada vez mas y el ginecòlogo me anunciò que tenìa un POLIDRAMNIOS( quiere decir que tenìa un exceso de lìquido amniotico); en esta època (1967/68) no existìa todavìa la posibilidad de hacerse un exàmen ecogràfico, de esta manera mi unico punto de referencia era el ginecòlogo, quien me aseguraba que todo seguìa bien y que el feto crecìa en la normalidad. Al fin del octavo mes me levantè de la cama y despuès de tres dìas nace Alessandro. Pesaba 3,4 K y era de solo 44cm.
Apenas nato, Alessandro se puso a llorar, era lògico que fuese asì, pero su llanto era continuo y de lamento; sentìa los mèdicos hablar entre ellos que el bebè era un poco cianotico( que extraña palabra era esa para mi en esa època: que cosa significarìa!). Decìan tambièn que el cordòn umbilical no estaba intorno al cuello,sino que era muy corto. Despuès finalmente, mi hicieron ver mi hijo dicièndome:” mire que hermoso bebè y còmo es gordito a pesar de que naciò antes del tiempo”. Crèanme: aunque si no dije nada a ninguno, quedè desconcertada porque el bebè era feo y tuve la triste sensaciòn que Alessandro no era un “nene normal”.
Las dos familias estaban felices; mi suegra tomò enseguida el bebè en brazos y miràndolo con tanta admiraciòn exclamò: “Pero es Ubaldo en pequeño( mi marido), es igual a èl”. Despuès de solo un mes del nacimiento, cuando se entera que Alessandro tenìa serios problemas de salud, se corrige dicendo que para ser sincera , el bebè no tenìa nada de su familia sino que era parecido a mi madre. FOTO SANDRO APPENA NATO
He sempre considerado el nacimiento de mi hijo como la cosa mas hermosa que me haya podido pasar, una sensaciòn de plena felicidad.
Alessandro no se alimentaba suficientemente; la succiòn era buena, pero era como si no lograba deglutir entonces empezaron las primeras consultas a los especialistas, la primiera internaciòn en el hospital y un primer diagnòstico: sospecho de hipotiroidismo.
Claro, para nosotros fue un golpe fuerte; entonces pensamos en consultar una enciclopedia mèdica, porque ahì seguramente habremos encontrado una respuesta y una soluciòn inmediata al problema, pero entre esas pàginas nos perdìamos entre palabras que parecìan incomprensibles y monstruosas al mismo tiempo. Leìmos de una medicina que nuestro hijo devìa tomar por toda la vida; en ese momento parecìa absurdo aceptar un compromiso tan grande para un bebè tan pequeño, pero hoy pensamos…”ojalà fuese estado solo eso”. Paradògicamente llegamos a pensar que si nuestro hijo hubiese devido vivir una vida asi, entonces serìa mejor que fuese muerto enseguida.
Era una mamà que lactaba y asì me permitieron quedarme en el hospital con mi hijo. De ese momento sea mi marido como yo comenzamos a transformarnos en adultos.
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